En esta exposición el espectador está invitado a entrar en un espacio en el que ha de volverse
más consciente de su propia presencia física. Sólo desde una actitud contemplativa y a su vez
dinámica del trabajo es posible el diálogo que se propone. ¿Dónde está el espacio para el Yo?
¿Dónde está nuestro tiempo?